martes, enero 08, 2002

Lejania




Lejanía es mirar el atardecer en tu nombre sabiendo que mi vida pertenece ya a otro sendero, es mirar el cielo y saber que en un beso entrego un gran amor olvidando en un nombre mi felicidad, es el triste despertar de mi alma cuando el amor radiante abandonó mi nido.
Triste soledad que en sus cóleras mis dudas enciende, como si el sonido de mi silencio arrullara su ansiedad, como si el quejido de mi alegría fuese su aliento y su paz. He sentido como el Otoño sorprende mis memorias y no es otra cosa que el desvanecimiento al desear a mi lado ese suspiro y recordar como sorprendió el Sol nuestra Aurora mientras olvidó en un recuerdo nuestra primavera.

domingo, marzo 25, 2001

FRUTO



Una noche sentí que moría, mi corazón había perdido toda ilusión por vivir, ¿Dónde lo había dejado? "!Quién sabe!" Solo sé que buscando alegría encontré en mi caminar una forma de existir.

una hermosa forma de vivir, presenciando el vuelo alegre de una gaviota, sintiendo la suave caricia del mar y de sus olas, el beso enternecedor de un niño sin desperdiciar de mi vida sola una gota. Aquella noche disfruté del sufrimiento, pues entedí que no se goza bien de lo sufrido, sin antes haberse sentido muerto.

domingo, junio 25, 2000

POETA

Escribe poeta, escribe, traduce tu dulzura, interpreta tu amargura, cuando te canses de escribir, piensa, cuando te canses de pensar, canta y cuando te canses de cantar, vuelve al pensamiento y retoma el viejo lápiz.

Escribe en ése sillón que se ha vuelto tu confidente, despliega sobre él tus alas, intérnate en ése bosque llamado mundo con lo ojos cerrados, adopta pasos astutos y deja por un instante tu vuelo para sentir cómo también el lobo encuentra un lenguaje para expresar su sentir. Cuando sientas que no te escucho, observa cómo mis labios enmudecen y siente cómo mi corazón late intentando correr a tu lado.

Deja ya de escribir cartas que nunca entregas, y de cantar cansiones que no escucho y que en ocasiones no comprendo. Si después de utilizar el lenguaje efímero del amor no me encuentras, sigue escribiéndole al viento querido poeta, pues tu musa... no era yo.